El pasado 25 y 26 de noviembre, nuestros estudiantes de Segundo Grado se embarcaron en una expedición al Cañón de la Serpiente en La Calera. Fueron 34 expedicionarios quienes se adentraron en un ambiente natural para vivir y compartir una aventura inolvidable.

Las experiencias al aire libre resultan ser actividades de aprendizaje que motivan a los niños a involucrarse de manera activa con su entorno y sus compañeros. En la travesía, incursionaron a través del Río Teusacá para poder atravesar El Cañón de la Serpiente, aprendiendo sobre el nacimiento y desemboque de los caminos fluviales en el planeta. La experiencia también comprendió cierta actividad física con un trekking en ascenso y la exploración de la fauna y flora del paisaje.

Durante el recorrido también se disfrutó de una acampada en la que se desarrolló el taller de armado y desarmado de carpas.

Durante el viaje los expedicionarios contaron con un campamento base. En este lugar se desarrollaron actividades de esparcimiento por medio de juegos, retos y desafíos por equipos. Allí, también se desarrollaron actividades nocturnas que fueron apasionantes, como la caminata en los alrededores del campamento y las historias contadas en la casa en el árbol.

Al final de la expedición, acudimos a un intercambio cultural con los jóvenes de la escuela de la vereda.  En este espacio, los excursionistas no solo jugaron, sino que también conocieron a sus pares de la escuela El Líbano, conocieron sus realidades, compartieron refrigerios e intercambiaron regalos. Nosotros les dimos un kit escolar y ellos nos obsequiaron plantas.

La excursión fue una oportunidad para todos de aprender y entender las diferentes realidades naturales y sociales que existen en nuestro país. El aprendizaje experiencial coordinado por Pirineos se presenta de manera satisfactoria en los excursionistas concientizados y con ganas de cuidar el planeta.