“Un joven sin sueños es un joven anestesiado que no podrá entender la vida”, les dijo el Papa. “Vosotros tenéis en el corazón estas estrellas brillantes que son vuestros sueños: son vuestra responsabilidad y vuestro tesoro”

El Papa los llamó a “transformar los sueños de hoy en la realidad del futuro y para esto hay que ser valiente” y les pidió preguntarse de dónde vienen estos sueños.

“Es triste ver a los jóvenes en el sillón viendo cómo pasa la vida delante de ellos. Lo he dicho otras veces. Un joven sin sueños, que se jubilan con 20-21 años es triste”, dijo al igual que en otras ocasiones. Lea aquí el artículo completo